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Rachel Hollis

“Amiga, deja de disculparte” es la secuela del libro anterior de Rachel Hollis, titulado “Amiga, lávate esa cara”, y al igual que en ese libro Rachel intenta ayudarnos a todas desde una mirada divertida pero también muy realista.

El libro “Amiga, deja de disculparte” está dividido en 3 Partes, donde en la primera parte Rachel habla de las “excusas”, en la segunda parte nos habla de las “conductas” y en la tercera parte nos habla de las “habilidades”.

Parte I: Excusas de las cuales deshacernos

Excusa 1: Eso no es lo que otras mujeres hacen.

El mundo de inseguridades en el que la mayoría de las personas crecemos en nuestra infancia, nos empuja a que cuando somos pre adolescentes o adolescente comenzamos a prestar atención en las cosas que hacen, dicen, visten, otras mujeres.

Todas aprendemos a representar roles y papeles en situaciones y no actuamos con naturalidad, por lo que no siempre somos capaces de tomar buenas decisiones, y por lo demás, enterramos nuestros logros para no incomodar a los demás, ¿por qué?, porque no es lo que otras mujeres hacen.

Y así es como vamos minimizando nuestros logros y creyendo que no hemos logrado nada importante, lo cual, por supuesto, nos interfiere en el cumplimiento de nuestros sueños, y en nuestro desarrollo personal.

Excusa 2: No soy una persona orientada a las metas.

El hecho de que cada una de nosotras encuentre su meta, eesa meta que necesita realizar para poder cumplir su gran sueño, requiere que seamos capaces de auto examinarnos, examinar nuestra alma, ser conscientes, y tener mucha claridad, ya que necesitas aceptar que ese sueño que tu ves tan lejano puede convertirse en una gran posibilidad si trabajas para ello.

Una meta es un sueño con sus botas de trabajo puestas.

Rachel Hollis


Debes recordar que la meta que tu establezcas puede ser en cualquier ámbito de tu vida, puede ser personal, como ahorrar dinero, por ejemplo, puede ser laboral, como formar tu propia empresa, puede ser cualquier cosa que tu creas que necesitas cumplir para así cumplir tus sueños también.

Excusa 3: No tengo tiempo

Me declaro culpable, aquí si que le encuentro razón a Rachel en absolutamente todo, porque de un tiempo a esta parte esa excusa se ha convertido en mi mayor barrera auto impuesta.

El punto es que, efectivamente, las personas nunca tendrán tiempo, sino que debes sacar tiempo de donde puedas hacerlo para conseguir tus metas. Pero lo que muy pocas nos damos cuenta es que nosotras mismas somos quienes tienen el control de su horario, por lo que no debes temer a delegar, y esto si que nos cuesta, e imagino que les cuesta más aún a las mujeres que son madres.

 

Excusa 4: No soy suficiente para tener éxito.

Creo que si enumerara con los dedos de la mano la cantidad de veces en la que he sentido que no soy lo suficientemente buena para algo, definitivamente me faltarían dedos para contar. 

El punto es que aunque tengamos miedo por nuestras inseguridades, debemos ser consciente que lo que comúnmente hacemos es que nos caemos y no nos quedamos ne el piso, solamente volvemos a levantarnos y lo volvemos a intentar.

Si crees que en algún área de tu vida te encuentras débil para emprender ese nuevo negocio, para buscar pareja, para tener hijos, pues simplemente prepárate para enfrentarlo, muchas veces la misma experiencia es la que más nos enseña, y si no lo intentamos nunca sabremos de lo que somos realmente capaces.


Excusa 5: No puedo perseguir mis sueños y seguir siendo una buena mamá/hija/empleada

Este capítulo habla exactamente de querer agradar a todo el mundo, lo cual es típico de nosotras. Y aquí es cuando todas recordamos a esa mamá abnegada, a la cual, le importaba más que tú estuvieras bien y postergó sus sueños por ti, lo cual es el peor ejemplo que puedes darle a una hija o hijo porque le estás enseñando que sus sueños no valen nada y que viven para hacer las cosas como los demás esperan que las hagan, ¿quisieras enseñarle eso a tus hijos? Yo creo que no, y no estoy diciendo que dejes a los demás de lado, sino que te consideres tan parte de esa familia o del mundo como lo eres en realidad.

Pero cómo balanceamos nuestra vida laboral o nuestros sueños con la vida en casa, pues la respuesta es tajante para Rachel, simplemente no se puede. Y qué es lo que debemos hacer entonces para enfrentar esa constante batalla entre el trabajo y el hogar, pues debemos delegar, dedicar tiempo a nosotras, a nuestro matrimonio, a tus hijos y a tu trabajo en parte no iguales pero consciente la una de la otra, si necesitas darte tiempo para ti, pues pídele a otra persona que cuide a tus hijos mientras tu no estás, si necesitas darle tiempo a tus hijos, no te creas la mujer supersónica que todo puede hacerlo, y delega para tener tiempo para tus hijos.


Excusa 6: Le tengo terror al fracaso

Si eres humano, le habrás tenido miedo al fracaso en alguna etapa de tu vida, si no es que en todas.

El punto es que si no temes serías muy necia, el fracaso es una de las mejores cosas que nos puede pasar cuando emprendemos algún nuevo proyecto porque nos entrega las enseñanzas, las directrices, de lo que no debemos volver a hacer mal, equivocarnos entonces, es una oportunidad para estar más cerca y más seguros de los pasos que daremos para cumplir nuestros sueños.


Excusa 7: Ya se ha hecho antes

La comparación que nos hacemos frente a la vida o los actos de otra persona, es algo muy dañino para nuestros sueños, porque siempre estaremos pensando ¡Ah que útil es tu libro, yo nunca podría haber escrito algo así!, ¡Ah que buena madre eres yo nunca podría ser tan eficiente como tu lo haces! O la que a mi me persiguió por mucho tiempo ¡Ah que genial es eso de los blogs y poder ayudar a otras personas con lo que uno sabe, pero yo nunca podría plasmar mis ideas tan bien como lo han hecho ellos! Patrañas, amigas, solo patrañas limitantes.

Nunca vas a inventar la rueda, porque la rueda ya se ha inventado muchas veces antes de que a ti se te ocurriera. Todo se ha hecho, pero nadie lo ha hecho como tú, porque tú nunca lo has intentado, ya que “otro ya lo ha hecho antes”.


Excusa 8: ¿Qué pensarán?

El miedo al que dirán, el miedo a que pensara esa persona de ti, o que pensaran esas personas que están a tu alrededor y que tienen mucha más experiencia que tu.

Cuántas veces le hemos dado poder a algún desconocido o conocido para que opine algo sobre nosotras. Cuántas veces hemos creído cada palabra de esas opiniones, cuántas veces creemos que las demás personas tienen una crítica de peso para nuestros actos.

En este capítulo, Rachel nos invita de forma muy motivadora y ejemplificadora a dejar de escuchar o interpretar las miradas, o dichos de los demás. El creer en el “que dirán” es una de las excusas más limitantes para ejecutar nuestros sueños. Ésta es una de las razones de por qué siguen siendo sueños durante toda nuestra vida.


Excusa 9: Las chicas buenas no alborotan

Este debe ser uno de los capítulos más enérgicos y que más me gustan del libro completo. Es revolucionario, es sencillamente brutal para cualquier mujer que lo lea. Definitivamente uno se siente identificada en cada una de sus palabras.


Las chicas tenemos a minimizar las cosas que hemos logrado, porque la sociedad en general nos ha enseñado a hacerlo. Si alguna de nosotras destaca o presume algo sobre sí misma, hace sentir incómodos a los demás. En consecuencia, los demás nos apagan como su fuéramos una vela que se extingue.


La sociedad tiende a educar a los varones para que persigan lo que quieran y tiende a educar a las chicas para seguir a lo varones.

Rachel Hollis

Por esta razón, me gustaría pensar que en cada una de nosotras siempre hay una alborotadora queriendo salir, queriendo ser sobresaliente, alguien que no quiere conformarse, que quiere más retos, más experiencia, más influencia, etc.


¿Te gustaría retomar los estudios que postergaste por tus hijos? Házlo, sin excusas, ¿Es que no tienes tiempo?, si lo quieres te vas a hacer tiempo porque nunca tendrás más tiempo mientras decidas seguir esperando.


¿Te gustaría trabajar y no quedarte en casa? Inténtalo, sale a la calle, pide trabajo, o mejor aún, monta ese emprendimiento que llevas años ideando en tu mente amiga.


¿Odias tu trabajo? Cámbiate. ¿No te gustó lo que estudiaste? Estudia otra cosa, ahora hay un montón de alternativas para ti.


Lo que una alborotadora tiene es que es inflexible con lo que quiere para su vida y se niega a permitir que nadie la convenza de lo contrario, así que si has postergado sus sueños por una u otra razón, saca a relucir la alborotadora que llevas dentro.


De seguro, cuando lo hagas, hay personas que te van a criticar, y que seas una alborotadora no significa que esas criticas no te van a afectar. Lo que significa es que te vas a levantar de esas criticas que te ahogaron con más fuerza.


Sabrás qué hay partes tuyas que no encajan con las expectativas de los demás, y eso es completamente normal, y también, es justamente lo que nos hace únicas.


Parte II: Conductas a adoptar


Conducta 1: Dejar de perdir permisos


En sí las conductas son hábitos, pero al mismo tiempo es una decisión. Tú decides de forma consciente o inconsciente tu conducta a seguir.


Cuándo eran pequeñas, la mayoría de ustedes chicas tenía como voz de autoridad a un varón. En mi caso, no era así, pero si había algún hombre en casa como algún tío o primo o abuelo, se conjugaban todos los esfuerzos de mi casa para agradarle y hacerle cómoda su visita o su estadía.


Luego, cuando entramos al mundo laboral, la mayoría de nosotras, no todas, pero para la mayoría, la voz de autoridad seguía siendo masculina.


¿Pero si el ejemplo que tuvimos no era un ejemplo de lo correcto? Viéndolo y siguiéndolo toda tu vida, ¿crees que podría haber alguna otra alternativa para cada una de nosotras?


El propósito de nuestra ida nunca ha sido, nunca debió ser, y nunca será agradar a otra persona. Incluso si es tu esposo, o tu hijo, debes dejar de pedir permiso para poder llevar a cabo tus sueños, incluso si para los demás es un inconveniente.


No quiere decir que debas pasar por alto, la opinión de tu familia, pero es tú decisión estar a la merced de sus comentarios, como rescatar lo positivo y seguir adelante con lo que quieres.


Conducta 2: Escoger un sueño y apostarlo todo


Para poder avanzar hacia tu ideal de vida, debes enfocarte en sólo un sueño a la vez. No es eficaz mantener muchos sueños, que para nosotras siempre son los mejores, pero no es eficaz tener muchos caminos.


Si tenemos muchas opciones, sucederá que si no somos capaces de lograr el primero, nos diremos a nosotras mismas que en realidad no era lo que queríamos. Pasaremos de un sueño a otro o a más de uno, sin lograr alcanzar ninguno de ellos.


Si escoges un sueño, no existirán excusas ni podrás permitirte fallar.


Rachel nos propone lo que ella llama su método 10,1. Consiste en que te visualices a lo largo de 10 años, siendo lo más específica que puedas para lograr visualizar la mejor versión de ti misma.


Luego, debes convertir esos 10 años en 10 sueños, recordando que debes ser lo más concreta que puedas. Escríbelos como si ya los hubieses logrado, no hagas listas de quehaceres, no digas “ voy a hacer X cosa”, plantéalo como si ya lo hubieses logrado. Por ejemplo, “cada verano mis vacaciones son en Bora Bora”, “tengo un Ferrari”, “tengo un cuerpo con 15% de masa grasa”.



Y finalmente, debes reducir 10 años de 10 sueños en 1 meta específica. Una meta en la que puedas trabajar anualmente, sin límite de tiempo, porque tu yo ideal no puede tener un plazo, sino que debe ser constante.


Así que en definitiva, el enfoque es lo único que te hará progresar.


Conducta 3: Abrazar tu ambición


La ambición casi siempre tiene un carácter negativo dado por nosotros. Pero la ambición también puede ser positiva cuando es movida por buenos propósitos.


La ambición trae crecimiento personal, trae desarrollo, trae motivación y muchas veces no beneficia solamente a una persona.


De hecho si se define la motivación, según la autora, se encontrará que hace referencia a un fuerte deseo de lograr algo. Por lo cual, en ésta línea, la ambición nunca será algo que no sea bueno, ya que su objetivo es motivar tus propios sueños.


Conducta 4: Pedir ayuda


¿Cuántas de nosotras desistimos de pedir ayuda a las personas que nos rodean? Yo creo que bastantes.


Y es que pedir ayuda no es algo que se vea bien, incluso, choca con nuestro orgullo el reconocer que necesitamos ayuda.


Puede que sea culpa de la televisión y esa publicidad estúpida que nos hace creer en vidas perfectas y cuerpos perfectos, y no muestra la realidad. Que para que eso funcione, es necesario tener un equipo de apoyo.


Rachel, en este punto dice que existe un lugar especial en el infierno para aquellas mujeres que no le dicen a otras mujeres de toda la ayuda que necesitaron para lograr sus sueños.


Recuerda que la ayuda puede venir de cualquier forma, lo importante es reconocerla. Puede ser que la ayuda venga directamente de tu asistente, puede que venga desde tu esposo, de tu niñera, de tus padres.


Lo importante es ser lo suficientemente humilde y fuerte al mismo tiempo, para reconocer que tus sueños se construyen con ayuda, que no es un camino que debas transitar sola, y que debes pedirla aunque incomodes a los demás, por que luego verán tus logros como parte de ellos también.


Conducta 5: Construir fundamentos para el éxito


Este apartado hace referencia en mayor parte a la importancia de los hábitos, pero de hábitos en los que consideres la importancia de ti misma.


Por ende, Rachel nos plantea primeramente, hábitos para llevar una vida sana.


  1. Hidratación:

    La autora recomienda consumir la mitad de tu peso corporal en agua para sentirte hidratada. De ésta manera, tu cuerpo podrá eliminar todos los desechos necesarios.


  2. Despiértate más temprano:

    Ella aconseja lo que para ella es conveniente, por eso, recomienda levantarse 1 hora más temprano. Pero si no es factible para ti, al menos encuentra 1 hora para ti durante el día.


  3. Abandona una categoría de alimentos poco sanos durante 30 días:

    La idea de ésto es obviamente alimentarte mejor, pero también, se trata de mantener una promesa hacia ti misma, se trata de mostrarte a ti misma que eres lo más importante que hay.


  4. Mueve tu cuerpo durante 30 minutos al día:

    No se trata de que te plantees correr un maratón cuando con suerte corres para ir a la universidad o llevar los niños al colegio. Se trata de solo moverte, caminar, bailar, que que quieras hacer. Sólo ten presente que la energía traerá más energía a tu día a día.


  5. Practica la gratitud:

    Intenta escribir diariamente 10 cosas por las que estás agradecida. No escribas cosas grandes. Sino escribe cosas que sucedieron ese día o el anterior. Cosas como que alguien te dio el asiento en la locomoción pública, o que tu hijo te hizo reír.


  6. Formar una comunidad:

    Eres el resultad de las 5 personas que te rodean más frecuentemente, por lo cual, si eres la persona que siempre sobresales quiere decir que en ese grupo estás a tu límite y debes buscar nuevas personas de las cuales aprender.




Lo importante, de éste apartado en el lbro, es que logres hacer de éstas cosas un hábito, y si es posible, que sea una rutina matutina para ti.


Conducta 6: Dejar de permitir que los demás nos convenzan de no hacerlo.


Muchas pasamos por la situación de encontrarnos haciendo alguna dieta, y tener una cena familiar, donde si nos privamos de algo, los demás nos ridiculizan y nos desmotivan.


Pero si quieres que los demás te ayuden y consideren tus propósitos, y quieres que cambien su actitud, primero debes hacerlo tú. Entonces, si alguien no quiere intentarlo, y no quiere ayudarte, entonces no puede decirte cómo hacer las cosas.


Recuerda que las opiniones que tengan otras personas de ti no es asunto tuyo.


Conducta 7: Aprender a decir NO


Existe una ley para aprender a decir NO., lo cual a veces nos cuesta bastante. Si te solicitan algo y tu respuesta inmediata no es SI, entonces debes decir NO. Es importante que tus palabras deben corresponder a lo que piensas.


Debes ser muy clara con tus prioridades, y responder lo antes posible para evitar titubeos.


Parte III: Habilidades a adquirir


Habilidad 1:Planificación


La primera habilidad de la cual nos habla Rachel en Amiga, deja de disculparte es la planificación. Este apartado del libro hace referencia a que debes saber donde te encuentras y a donde quieres llegar en la vida.


Pero muchas veces uno simplemente no sabe donde dirigirse, y para esto, el primer paso para descubrirlo es dilucidar en donde te encuentras hoy. Por eso, Rachel nos plantea realizar una línea de meta, y definir exactamente donde nos encontramos hoy, cuales son nuestros recursos, cuales son nuestras metas, cuales son actualmente nuestras situaciones de vida, cuales son los indicadores con los cuales medimos y con cuáles mediremos nuestros progresos.


Luego, debemos encontrar al menos 20 ideas de acciones que necesitamos realizar para avanzar en nuestra línea de meta. Y para ayudarnos a nosotras mismas un poquito en esta labor, no debemos cuestionar las ideas, sólo las escribimos y las mantenemos por ahora.


Una vez definidas las ideas, debemos seleccionar 3 ideas que sean sencillas para cumplir los objetivos. Para esto, debemos ir a nuestra meta final y escoger la idea esencial que se encuentre antes de la meta, y luego, plantearnos dos mas a partir de la anterior.



Finalmente, es necesario que realicemos mediciones del progreso, por lo que definiremos indicadores, que en realidad son todos los “como harás cosa” para cada una de las ideas que escogiste.


Es importante, que si no logras plantearte respuestas eficaces, debemos replantearte las preguntas para hacerlo lo más eficaz posible.


Habilidad 2: Confianza


La confianza es una habilidad. Sí la confianza es una habilidad y como habilidad no nace con ella, sino que se desarrolla.


La confianza se trata de cómo piensas sobre ti misma. Por lo cual, debes aprender cómo luces en tu ideal de ti misma, sin la interferencia de lo que los demás piensen de ti, o lo que tú crees que piensan de ti.


La confianza tiene que ver únicamente contigo, de ti para ti, y necesitas de valor para reconocerte a ti misma. Por lo cual, es importante que al desarrollar ésta habilidad seas lo más sincera que puedas, de manera de que cada vez creas más en ti.


A su vez, la confianza también incluye el cómo actúas. Como se dice aquí en Chile, es importante “creerse el cuento”, es decir, debes fingir hasta conseguirlo, pero no se trata de mentir, se trata de reconocer que tienes ciertas habilidades para algo, pero que no necesitas estar al 100% para consegir llevarlo a cabo.


Muchas veces nos pasa esto cuando buscamos un empleo, según la autora el hombre promedio postula a empleos sintiendo que maneja a un 60% las habilidades requeridas para el cargo y el porcentaje restante lo aprenden sobre la marcha. Mientras que las mujeres promedio creen que es necesario contar con el 100% de las habilidades necesarias, porque sino no sienten que no estas cualificadas para el puesto.


La confianza también hace referencia a con quién te relacionas. Esto tiene relación con lo que la autora mencionaba anteriormente, que eres resultado de las 5 personas con las que te rodeas frecuentemente. Por lo cla, debes rodearte de personas que tienen la confianza necesaria para ser lo suficientemente exitosas en lo que se han planteado.




En consecuencia, debes prestar mucha atención a las palabras que usas, y el modo en que te presentas al mundo, las circunstancias y luego trabaja cultivar más oportunidades como las que esperas.


Habilidad 3: Persistencia


No existe una fecha límite para que cumplas tus sueños. Si te pones fechas límite quizás no lo logres en el tiempo que determinaste y te sea más fácil desertar. Las cosas nunca suceden con la rapidez que uno precisa.


Lo importante es que nunca compares tu progreso con otra persona, porque sus metas son diferentes a las tuyas, y porque simplemente amiga, no eres esa persona.


Sin importar lo que estés persiguiendo, sólo lo vas a conseguir si pones todo tu esfuerzo en ello. Es como el entrenamiento de un deportista, caad vez tendrás un nuevo reto, y debes ser fuerte para persistir en ello.


Habilidad 4: Eficacia


¿Haz calculado alguna vez cuántas horas pasas al día de lleno en las Redes sociales? A veces el tiempo que gastamos en esto es casi imperceptible por nosotras.


Y luego decimos “es que no tengo tiempo”. Y es cierto amiga, rara vez tenemos tiempo, pero el punto es que no necesitas tiempo para cumplir tus sueños o tus metas, sino que que necesitas saber cómo organizar el tiempo del que dispones.


En Amiga, deja de disculparte, Rachel nos plantea dejar de hacer listas de quehaceres, por hacer nuestras listas de resultados, es decir, lo mismo que dijimos anteriormente, debemos medir nuestros progresos para saber s estamos en la dirección correcta.


Por ejemplo, si te dedicas a las ventas, no es un buen objetivo decir “alcanzar el nuevo objetivo de ventas” pero si es un buen objetivo decir “llegar a 100 nuevos posibles clientes cada día”.


Y cuando lo logres, la sensación de euforia que tendrás será tal que querrás hacer de esa sensación un hábito.


Habilidad 5: Positividad


La positividad hace referencia a la decisión que tienes sobre tu forma de enfrentar las cosas que te suceden día a día.


Podemos escoger nuestra actitud, nuestro enfoque y nuestra intenciones para cualquier cosa que nos propongamos hacer. Lo importante es que logres percibir cuándo estás teniendo una mala actitud.


Cada vez que te encuentres pensando cosas negativas sobre ti, por ejemplo, debes ser capaz de reconocerte y detenerte, y en ese entonces cambiar el switch para enfrentar la situación con una actitud positiva.


Habilidad 6: Dirige tu barco


Dirigir tu propio barco considera que, en esencia, abraces la idea de que tu eres una líder. Hagas lo que hagas y te dediques a lo que te dediques, tú eres una líder.


Puedes trabajar tu habilidad, para ser cada vez mejor líder, pero es alg que tu ya lo eres. Pero como líder debes entender que perseguir tus metas no es suficiente con solo retarte a hacerlo, sino que debes amar la idea de la búsqueda de tu sueño. El camino puede ser largo y será necesario que mantengas tu liderazgo durante todo el trayecto.


Conclusión


¡Caramba, cree en u yo!


En conclusión, “Amiga, deja de disculparte”, es un libro motivacional para gritarte en cada una de sus palabras que tú eres quien tiene el control de su vida.


Para lograr tus sueños debes creer en ti, no en lo que los demás logren pensar de ti, sino en el hecho de creer en ti misma. Porque si te propones perseguir tus sueños, perseguir tus metas, significa que vas a hacer muchas cosas que te incomodarán, y el hecho de creer en ti, te dará la fortaleza suficiente para enfrentarte una y otra vez.